Historia de Pueblo Hundido

En medio de la Quebrada de El Salado, en el extremo Sur del Desierto de Atacama, se ubica la comuna de Diego de Almagro.

Está considerado como un centro neurálgico de la pequeña minería de ese sector. Se encuentra flanqueado por los más grandes productores de cobre de la Región de Atacama: El mineral de El Salvador y el Mineral de Manto Verde, dependiente de Anglo American Chile, la fundición de Potrerillos, la mina Manto Tres Gracias y la Empresa Nacional de Minería, con un centro comprador de minerales en la Planta Osvaldo Martínez, de El Salado, que conforman el bloque extractivo mas importante de Atacama. Generadores de grandes capitales.

Decir algo de su historia resulta difícil, es preocupante encontrar una comuna sin identidad, porque ésta, ha sido cercenada desde el momento mismo en que se convirtió en comuna.

El 2 de Junio de 1972, facultada la Ley N° 17.670 del Gobierno de Salvador Allende Gossens, cimienta las bases para que en adelante sea reconocida como comuna, la localidad de pueblo Hundido.

De ésta manera, Pueblo Hundido pasaba ser Comuna Autónoma, desmembrada del puerto de Chañaral, liberada de las ataduras y lejanía de los diferentes servicios públicos que, estaban en la cabecera del Departamento, distante 63 kilómetros.

La Ceremonia de Inauguración de la Comuna, que se llevó a cabo el 20 de Agosto de 1972, con la presencia del Intendente Roberto Raúl Turres, el Gobernador de Chañaral, don Joaquín Blasco, parlamentarios de la zona y un destacamento del Regimiento de Ingenieros N° 1 Atacama, encabezados por su comandante don Manuel de la Fuente Borges.

Finalizó la ceremonia con un gran desfile en el ex Estadio de Fútbol, donde participaron todas las fuerzas vivas de la nueva comuna. Presidió la ceremonia por designio del Presidente Allende, su Primer Alcalde, el ciudadano Florencio Vargas Díaz.

Esta foto es de los inicios del pueblo.

Pueblo Hundido – presumiblemente – puede ser el nombre que haya dado Diego de Almeida a este paraje, nadie lo puede certificar, puesto que se reconoce como el cateador que descubrió la mayoría de los asentamientos mineros de esta zona, así como de la costa de Chañaral, Caldera y sus interiores.

Primitivamente, asociado a algún tambo indígena, por su cercanía a la Aguada de los Chañares, Gerónimo de Bibar en su “Crónica y relación copiosa y verdadera de los Reynos de Chile” MDLVIII Dice – “Caminando como dicho habemos, allegaron a un río chico que corre poco agua le llaman los indios Anchallulla, que quiere decir gran mentiroso”…”Caminando por sus jornadas llegaron mas adelante, a otro río pequeño…Es cosa admirable que, en tanto que esta agua corre, es clara como he dicho y tomada en vaso de plata o de barro, sacándola de su corriente, se cuaja y se hace sal tan blanca como el papel…” 

El Río de la Sal o Río Salado aparece en los mapas desde inicios del Siglo XVII, uno de los más completos fue hecho por Andrés Baleato en 1793 por imposición del Virrey del Perú, Francisco Gil y Lemus, allí aparecen los nombres del Juncal, Juncal Alto, Cerro de la Sal, Chineral Alto, Estero de Doña Inés, Puerto y Estero del Chineral, Caminos Reales y Caminos poco Frecuentes. Otros mapas como el de Amado Pissis, sitúa a Pueblo Hundido como una aguada en 1877.

Don Ricardo E. Latchman, (entre otras nominaciones, Miembro de Royal Antropological Institute of Great Britain, notable antropólogo chileno en su libro: Los Changos de las Costas de Chile – 1910 Imp. Cervantes – reafirma la teoría de que los indígenas de la costa tenían estrecho contacto con los naturales del interior. “De vez en cuando reciben del interior maíz, trigo, ají, fréjoles u otros productos de la tierra en cambio por pescado seco y salado.

En algunos puntos donde la vegetación es raquítica mantienen pequeñas majadas de cabras, tropitas de burros y/o llamas para transportar sus productos.
Entonces el asentamiento indigna era compartido por la necesidad del agua que ha decir de los historiadores, había en gran cantidad.

En 1853 Rodulfo Amando Philippi, botánico y explorador hace un recorrido por el Desierto de Atacama contratado por el gobierno de Chile, durante su viaje desde San Pedro dibujó los principales centros mineros de Atacama. Entre las 27 láminas que publicó, se destaca una del mineral de Tres Puntas y otra de un establecimiento de El Salado.

En los informes sobre el Estado de la Minería en la Provincia de Atacama, publicado en 1865 se hace mención a las siguientes minas de Pueblo Hundido: Doña Inés Chica, Juncal, Indio Muerto, Cerro Negro, Chivato, Chañarcito, Carrizalillo, San Pedro, Manto Tres Gracias y La Florida.

La Florida, su descubrimiento lo hizo el minero Ramón Araya Sierralta el 9 de Julio de 1873.(Caminó por tierra hasta Caldera, luego en ferrocarril a Copiapó, donde hizo el denuncio el 29 de Julio en la Subdelegación de Copiapó.
Estaba en la zona de Chañaral, don José Victorino Lastarria, quien escribió un artículo dedicado a don Andrés Bello, desde el mineral de la Florida en Noviembre de 1873.
Roberto Hernández C. en su libro Juan Godoy o el descubrimiento de Chañarcillo 1932, hace un listado de minas y Pueblo Hundido figura con 60 habitantes y el Salado 196 de acuerdo al censo del 19 de Abril de 1875.

por Vidal Naveas Droguett